
Hablemos en la noche, que
siempre nos trae, inquieta, nuevas formas
de amar y pensar
Hablemos en la noche,
que te vestirá de gala, mientras
me arropare con barro, y esperare
el encuentro, del lenguaje eterno de la noche
Este encuentro, nocturno, nos traerá recuerdos
escarbando en los movimientos de juventud atrevida
escondida, debajo de un deseo, en nuestras mentes vanas
y libidinosas, qué morirán con la luz blanca del amanecer.
